La sensibilidad química múltiple (SQM) también conocido como síndrome químico múltiple, es una enfermedad crónica, cuyo tratamiento es muy complicado, porque la persona afectada pierde la tolerancia a las sustancias químicas que están presentes en el medio ambiente y que generalmente sí son toleradas por las personas.

Estas sustancias químicas suelen ser: productos de laboratorio, gasolina, detergentes, productos de limpieza, jabones, perfumes, plaguicidas, monóxido de carbono y solventes orgánicos, entre otros. Causa síntomas multisistémicos neurológicos, respiratorios, digestivos que mejoran al evitar la exposición, sin un tratamiento curativo específico, afectando gravemente la calidad de vida.

Aunque existe debate sobre su origen, muchas investigaciones orientan la SQM hacia una causa orgánico-tóxica que afecta a los sistemas nervioso e inmunológico, en lugar de una causa meramente psicológica. Se asocia con inflamación sistémica, estrés oxidativo y disfunción celular.

El síndrome de la sensibilidad química múltiple suele estar relacionado con los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Mareos
  • Alergias
  • Picores
  • Náuseas
  • Desmayos
  • Alteraciones cardiovasculares
  • Dolor muscular
  • Problemas gastrointestinales
  • Problemas de memoria y falta de concentración
  • Problemas dermatológicos
  • Cefaleas
  • Sensibilidad visual
  • Sensibilidad auditiva