
La irrupción de la Neurociencia del dolor ha supuesto un cambio radical de conceptos, que ha cuestionado y puesto sobre la cuerda floja el modelo previo, que entendía el dolor como un estado físico químico alterado que surge de los tejidos. Ahora sabemos, y podemos decirlo alto y claro, que el dolor es un output cerebral que integra la información tisular en tiempo real con el conocimiento acumulado en los sistemas de memoria predictiva, aprendizajes y emociones, entre otros.
Ante la aparición del dolor, la medicina debe examinar rigurosamente el estado de salud de los tejidos y actuar allí donde haya una posibilidad de cura o mejora de una enfermedad o lesión.
El problema aparece cuando allí donde duele no encontramos tal enfermedad o lesión, pero seguimos aplicando la misma lógica y la misma medicina, aun sabiendo que no es efectiva, llegando incluso a cuestionar, señalar o culpar al paciente como causante de los síntomas, aumentando así su sufrimiento y desamparo.
Estamos empleando un marco teórico erróneo que llena de frustración, impotencia e indefensión, tanto a pacientes como a profesionales. El cambio de paradigma es necesario, urgente, y liberador, pues ofrece una salida al paciente y al profesional, que juntos recorren el camino del aprendizaje, donde todo cobra sentido y se revela un mundo de posibilidades.
Si algún socix está interesadx en participar una vez al mes, que por favor lo indique en el WhatsApp para unirlx al grupo ya creado. Este taller se realizará una vez al mes.
Primera sesión el jueves 3 de octubre de 16:30h a 17:30h en la sede de Fibrorioja
